Cojines de Lactancia - Para el embarazo y después del nacimiento

Filtro
Más filtros
Menos filtros
Artículo 1 de 12 a 12
Clasificar por:
  • Relevancia
  • Productos nuevos
  • Mejor valoración
  • Precio más bajo
  • Precio más alto
Artículo 1 de 12 a 12
Clasificar por:
  • Relevancia
  • Productos nuevos
  • Mejor valoración
  • Precio más bajo
  • Precio más alto

Guía sobre Cojínes de Lactancia

Toda mujer embarazada quiere estar perfectamente preparada para las primeras semanas con su bebé. Esto incluye en muchos casos la adquisición de un cojín de lactancia, que ofrece diferentes ventajas dependiendo de la variante, desde la que tiene forma alargada hasta la de estilo americano. Los cojines de lactancia de alta calidad sirven de apoyo a las mujeres embarazadas ya durante el embarazo, pues se pueden utilizar con total flexibilidad como almohadas para dormir y así garantizar un sueño nocturno reparador. Durante el día, vuelven a ser un apoyo práctico para la espalda.

Pero, ¿qué modelo es el más apropiado y de qué material debe estar hecho? Las futuras mamás pueden encontrar respuesta a esta y muchas más preguntas a continuación.

Índice de contenidos


1. Cómo usar un cojín de lactancia antes y después del parto

Los cojines de lactancia también se denominan almohadas de embarazo o cojines de apoyo y ofrecen una gran variedad de usos: ya durante el embarazo, un cojín de este tipo estabiliza la postura de la futura mamá y proporciona una comodidad adicional. Especialmente al dormir de lado, el cojín puede soportar de manera ideal el peso de la barriguita que no para de crecer. Este alivio al sentarse y tumbarse ayuda a prevenir el dolor de espalda y de cuello.

Después del parto, el cojín de lactancia sigue siendo un gran aliado, ya sea para proteger la cuna, para ayudar al bebé a mantenerse sentado o, de la manera clásica, como apoyo en la lactancia. Para usar el cojín en la lactancia de la manera tradicional es necesario:

  • Sentarse en posición recta,
  • Colocar el cojín de lactancia alrededor de tu tripa o sobre las piernas.
  • Situar o sentar al bebé sobre el cojín.

El cojín se coloca en el lado izquierdo o el derecho dependiendo de dos factores: el pecho de la mamá y la postura del bebé. ¿Sostienes al bebé de lado bajo el brazo (postura de balón de rugby) o barriga con barriga (postura de cuna)? La posición determina en qué lado necesita el bebé el apoyo del cojín.

El apoyo del bebé sobre el cojín de lactancia le permite llegar mejor al pecho de la madre y beber así con más facilidad. Al mismo tiempo, las manos y los brazos de la madre se someten a mucha menos tensión que al sostener al bebé, lo que supone una gran ventaja, sobre todo para las mamás primerizas. El cuello y los hombros de la madre se relajan y el bebé está en una postura más cómoda.

2. Formas de cojines de lactancia

Los cojines de lactancia están disponibles en diversas formas y, por ello, ofrecen distintas ventajas y desventajas. Los que son alargados en forma de U se pueden usar con total flexibilidad tanto antes como después del parto. La gran ventaja de todos los modelos es que tienen una forma adecuada y son estables, por lo que no es necesario intercalar soportes improvisados que después podrían resbalarse. Para poder cubrir las necesidades de cada madre, se ofrecen cojines de lactancia en las siguientes formas:

Ventajas

Inconvenientes

Forma alargada en U
  • Estable y blando
  • Se adapta al cuerpo
  • Para cualquier posición sentada
  • Apta como almohada para dormir de lado
  • Difícil de transportar
  • No es óptima para gemelos ni bebés prematuros
Forma de media luna
  • Pequeña, manejable, fácil de transportar
  • Más fácil de usar
  • Ideal para personas más menudas
  • Solo adecuada como almohada para dormir de lado
  • Uso exclusivo durante la lactancia
Modelo americano
  • Manejable, forma estable
  • Ideal para primerizas
  • Apto para el transporte
  • Comodidad total y lactancia sin sujetar al bebé
  • No apto para dormir
Forma de C
  • No puede deslizarse gracias a un soporte estable
  • Forma ergonómica
  • Apta como almohada para dormir de lado
  • Lactancia en posición tumbada y uso como almohada para dormir de lado solo con cojines grandes
Forma de huevo
  • Especialmente blanda para que el bebé pueda dormir sobre el cojín
  • Solo para lactancia en posición sentada
  • No apta para dormir

Al elegir un modelo es necesario tener en cuenta que sobre todo los cojines en forma de U y C pueden tener longitudes muy diferentes. Los modelos más pequeños son generalmente más manejables y pueden transportarse sin problemas. A diferencia de los cojines grandes, es más fácil hacerse con ellos y colocarlos en la posición correcta. En cambio, los cojines de lactancia grandes no se deslizan con facilidad y resultan especialmente útiles como soporte para aliviar los músculos.

Los cojines de lactancia están disponibles en diferentes tamaños, desde los más prácticos que miden 50 cm a los modelos de 2 m. Por ejemplo, el tamaño de 80 x 40 cm suele ser propio de las formas de huevo, ya que proporciona una superficie cómoda para que el bebé se tumbe. Las formas alargadas suelen estar disponibles en tamaños de 120 a 220 cm.

> El tamaño de los cojines alargados suele venir definido por una dimensión interior y otra exterior. Mediante la longitud interior se puede comprobar si el cojín rodea su propio cuerpo y si es lo suficientemente grande como para proporcionar una sujeción segura durante la lactancia.

Quien tenga que amamantar o dar el biberón a dos niños a la vez puede optar por un cojín de lactancia gemelar. Este tipo de cojín es normalmente más grande que los cojines normales para que dos bebés puedan tener al mismo tiempo una postura segura. Cuando uno de los pequeños se alimenta, el otro está tumbado cómodamente al lado y se sitúa en la posición correcta. Por ello, el segundo niño ya está en la posición inicial al realizar el cambio e incluso la lactancia en tándem con dos niños también es posible con poca práctica.

3. Rellenos y fundas de cojines de lactancia

El Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría recomienda dar el pecho de manera exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del niño. Durante este período se utilizan con mucha frecuencia cojines de lactancia, cuya composición hay que tener muy en cuenta para poder disfrutar de la mayor comodidad.

El relleno perfecto

Como es de esperar, la elección del relleno es cuestión de gustos, radicando la diferencia principal en cómo de blando y achuchable es el material del relleno. Pero más importante aún es esta decisión para las personas alérgicas. Normalmente se usa uno de estos cuatro rellenos:

  • Microperlas de poliestireno expandido (EPS)
    Estas perlas se caracterizan por su estructura fina y no hacen ruido. Son muy adecuadas para los alérgicos y son muy transpirables, por lo que permiten que circule suficiente aire. El relleno se adapta perfectamente a la forma del cuerpo y en muchos casos se puede lavar en la lavadora.
    El poliestireno se divide en tres grados de calidad. Las perlas estándar de EPS son baratas, se adaptan bien a la forma del cuerpo y son ideales para un uso ocasional. Las perlas de rehabilitación de EPS pesan mucho más, solo pierden volumen a largo plazo y, por ello, son ideales para el uso durante largos períodos de tiempo. Las microperlas de EPS, que son finas como la arena y ligeras como una pluma, son de la mejor calidad y son perfectas para el uso cotidiano.

  • Bolitas de fibra hueca de poliéster (PES)
    Conforman el que es el relleno perfecto para niños pequeños o niños muy sensibles, un relleno extremadamente suave y achuchable. El tejido de algodón, parecido a la lana, es completamente inodoro y no hace ningún ruido al moverse. Como este relleno no es absorbente, suele ser apto para lavadoras y secadoras y las personas alérgicas también lo toleran bien.

  • Cáscara de espelta
    Se trata de un relleno natural de cultivo controlado que se recomienda con reservas para los alérgicos, pero este material también puede ser inadecuado en función del tipo de alergia. Debido a su tratamiento especial, el cojín de lactancia es duradero y adaptable, pero el material es comparativamente pesado. La cáscara de espelta sostiene al bebé perfectamente y garantiza el pleno descanso. Normalmente se puede lavar la funda, pero no el relleno, ya que absorbe la humedad con demasiada facilidad. En general, la cáscara de espelta tiene una durabilidad corta en comparación con lo habitual. Sin embargo, su alta transpirabilidad y buen transporte de calor hacen que el material sea particularmente cómodo para los padres a los que no les importa cambiar el relleno de vez en cuando.

  • Bolitas de lana
    Aunque este material requiere mucho cuidado y una ventilación regular, el producto natural es un relleno particularmente suave y agradable que logra una sensación de comodidad al estar tumbado.

  • Colza
    Este relleno de grano fino es especialmente conocido por su capacidad de almacenar calor. Por ello, un cojín de colza calentado libera su calor poco a poco durante un buen rato. Además de su capacidad para adaptarse a la forma del cuerpo, esta es la razón principal por la que la colza se utiliza a menudo en los cojines de apoyo.

Cabe señalar también que los rellenos del cojín de lactancia pueden tener que reemplazarse de vez en cuando dependiendo del uso previsto y del peso corporal. En particular, las microperlas y la cáscara de espelta se vuelven cada vez más planas por someterse frecuentemente a un peso elevado. Muchos fabricantes ofrecen paquetes de recambio hechos a medida con los que se puede cambiar el relleno de forma higiénica en muy poco tiempo.

Panorama de las fundas de cojines de lactancia

¿Un blanco discreto o gris? ¿O mejor patrones alegres y diseños inusuales? Las fundas de cojines de lactancia están disponibles en innumerables diseños y colores, pero también hay donde elegir en cuanto a materiales de fundas.

Uno de los materiales más utilizados es el algodón orgánico, ya que es agradable al contacto con la piel y adecuado para los alérgicos. Las fundas de algodón se pueden lavar sin problema y son extremadamente firmes. Un cojín de lactancia de felpa es superachuchable. Sin embargo, este material es difícil de limpiar debido a las hebras de los hilos. Por otro lado, la microfibra es más fácil de cuidar, puede lavarse a altas temperaturas y es de forma muy estable.

> Normalmente, para asegurar la mejor higiene posible, la funda del cojín de lactancia se puede quitar y lavar con facilidad, o incluso reemplazar completamente, a través de una cremallera o botones.

Rellenos demasiado blandos o demasiado duros. ¿Qué hacer en este caso?

Las microperlas se vuelven cada vez más planas con el tiempo. Los rellenos de material natural no deben lavarse. A veces el cojín es o demasiado blando o demasiado duro. En todos estos casos es necesario sustituir el relleno o modificar la cantidad de relleno. En este último caso, cuanto más relleno tenga la almohada, más dura y dimensionalmente estable será, aunque también menos flexible.

La manera más fácil de rellenar un cojín es cuando este se puede abrir con una cremallera. En caso de emergencia, la costura también puede abrirse con cuidado de forma manual. Al vaciarlo, hay que tener cuidado con las corrientes de aire para que el relleno no se extienda por toda la casa. El cojín puede llenarse fácilmente de material con un embudo; alternativamente, el contenido sobrante se puede retirar sin problemas con una taza o un cuenco. Después la cremallera se cierra de nuevo o se cose la abertura.

Especialmente en el caso de las microperlas, primero debe colocarse el relleno en el congelador durante media hora para introducirlo después en el cojín con facilidad. Esto se debe a que las microperlas pueden cargarse estáticamente fuera del relleno, no lo suficiente como para producir descargas eléctricas, pero sí para ejercer un efecto electrostático que puede hacer que las cuentas se peguen a las superficies del hogar.


4. Aspectos clave al adquirir un cojín de lactancia

Para elegir el cojín de lactancia adecuado, hay que comparar las características de las distintas variantes. También vale la pena echar un vistazo a las diferentes marcas: Medela es una de las pioneras en la producción de cojines de lactancia, pero marcas como Miniland o Babymoov destacan también por su alta calidad.

Al final todo depende del gusto personal de cada uno, pero para que la mamá, y sobre todo el bebé, queden satisfechos con la adquisición hay que comprobar algunas cosas:

  • Una funda suave y agradable
    El material de la funda es particularmente importante para los cojines de lactancia: debe ser agradable a la piel para que el bebé pueda tumbarse cómodamente sobre ella durante mucho tiempo y también evitar la irritación de la piel de la madre.
  • Las propiedades del relleno
    El relleno del cojín no debe hacer ruido y debe lavarse separado de la funda. También es importante que sea transpirable para poder prevenir los malos olores.
  • Facilidad de mantenimiento y de llenado
    La funda y el relleno deben poder lavarse de manera sencilla y por separado para eliminar los gérmenes y la suciedad con la mayor facilidad posible. También es una ventaja que el interior del cojín sea rellenable o que pueda reemplazarse el relleno.
  • Finalidad de uso según las preferencias personales
    ¿Debe usarse el cojín de lactancia solo para el bebé, o debe servir como almohada para dormir de lado durante el embarazo? Los modelos especialmente grandes en forma de U o C pueden usarse para otros fines.
  • El tamaño adecuado para madre e hijo
    Básicamente, cuanto más grande es el cojín de lactancia, más cómodo es y más cosas se pueden hacer con él. Sin embargo, cuanto más grande es, menos manejable es y más espacio ocupa. En este caso también cada uno debe prestar atención también a su altura.
  • ¿Para qué postura de lactancia debe ser adecuado el cojín?
    ¿Mejor la postura tumbada o sentada o hay flexibilidad para combinar las dos? Las posturas más cómodas para la mamá y el bebé dependen del modelo.
  • Cojines de marca de calidad
    Se sabe que un cojín de lactancia tiene una fabricación de calidad por el acabado de las costuras y porque el cierre está bien escondido en su interior. Las marcas de renombre son una garantía de calidad.
  • Cremallera en el cojín de lactancia
    Se recomiendan particularmente las fundas que se pueden abrir con una cremallera, ya que así se pueden lavar o reemplazar fácilmente. Además, de este modo no hay botones que puedan atravesar la tela de forma desagradable.