Portabebés- Al ritmo del latir de tu corazón

El porteo hace que tu pequeño esté más cerca de ti, de tu corazón. Es una práctica que se ha ido convirtiendo en una solución para llevar a los hijos sujetos al propio cuerpo haciendo que las manos queden libres para realizar otras actividades mientras que tu bebé disfruta del calor que se desprende de vuestro cuerpo. El portabebés es forma de transporte práctica, funcional, acogedora y llena de beneficios. Descubrirá el mundo que le rodea desde la seguridad de la cercanía de sus padres. 

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Guía para Portabebés

Los portabebés vienen siendo utilizados desde tiempos remotos para llevar al bebé sujeto al propio cuerpo a la vez que deja las manos y brazos libres para seguir con las obligaciones del día a día. El principal beneficio del porteo es el contacto directo coporal con tu pequeño creando un vinculo afectivo entre padres e hijos que acentúa y aumenta el lazo emocional entre ambos ayudando además a responder de una manera más rápida las demandas del bebé. Por lo tanto, mejora la comunicación entre ambos gracias al constante contacto físico y visual.

> Algunos consejos fundamentales para decidir entre portabebés o fular.

La relación y sensación de apego entre bebé y portador se tiene que ir construyendo día a día y sobre todo durante su etapa de desarrollo tanto sensorial, emocional y físico. Tenerlos cerca por tanto, les hace sentir más seguros mostrándose así más tranquilos y por consiguiente, llorando menos.

El portabebé será un gran aliado para disfrutar, ambos, de excursiones y paseos ya que los dos estaréis no solo en una prespectiva similar aumentando así su relación ante lo que a él ocurre sino que viviréis aventuras al mismo ritmo, de pasos y latidos.


Mochilas portabebés para increíbles excursiones con el bebé

Lo más importante para el bebé es su seguridad y sentirse protegido en todo momento. Para conseguirlo, existen las denominadas mochilas portabebés, que mantienen al bebé a salvo cerca del cuerpo de su mamá o su papá.

Gracias a este contacto físico y a que puede mirar a su progenitor de frente, permanece tranquilo y se siente seguro y protegido frente a los estímulos externos. Pero la cuestión es la siguiente: ¿cómo y hasta cuándo debo llevar al niño en un portabebés? Y, ¿qué hay que tener en cuenta antes de comprar uno? En esta guía se responde a estas y muchas otras preguntas.


1. ¿Qué características debe tener una mochila portabebés?

Las mochilas portabebés siguen siendo una invención moderna a los ojos de muchos padres, pero en realidad llevan usándose desde hace varias décadas. Incluso antes de que se inventaran los primeros carritos, nuestros antepasados ya llevaban a los niños exclusivamente en brazos, pero pronto aparecieron los primeros diseños con telas para descargarlos del peso.

Esta versión sencilla se fue perfeccionando poco a poco hasta que se convirtió en la mochila portabebés que conocemos hoy en día. Gracias a ella podemos sostener ahora a nuestro bebé de manera cómoda y segura por delante del cuerpo y, en la mayoría de los modelos, con el bebé mirando hacia nosotros. Y, además, con una serie de beneficios:

  • El bebé se siente protegido gracias a una postura a modo de abrazo.
  • El portador siempre tiene las manos libres.
  • La mochila portabebés no se puede soltar debido a la seguridad de sus cierres, pero sí ponerse y quitarse fácilmente.

Además, los portabebés modernos ofrecen elementos como correas ajustables, materiales fáciles de lavar y un acolchado especial de apoyo para la cabeza del niño.

> *Muchos modelos son aptos para llevar al bebé desde su nacimiento, pero los papás deberán prestar especial atención a las especificaciones de edad de cada uno.

¿Qué características hacen que sea más fácil llevar al bebé?

En las mochilas portabebés que tienen correas adecuadas, el peso del niño se distribuye correctamente y se evitan dolores musculares o tensiones en la espalda del portador. A este respecto, es importante que las correas tengan un acolchado adecuado para aliviar la presión al llevar al bebé, especialmente en los hombros y las caderas, dos lugares donde se hace notar más el peso del niño.

De este modo, la mejor opción es una mochila portabebés con una correa para las caderas especialmente ancha que quite una mayor parte del peso de los hombros. Las correas que se cruzan por detrás proporcionan un alivio extra. En general, las correas de las mochilas portabebés se pueden abrochar por medio de hebillas o cierres de velcro, con lo que son muy fáciles de poner y quitar.

¿Qué material se recomienda?

La elección del material depende del gusto de cada uno. Algunos portabebés están hechos de material elástico y delgado y son parecidos a un fular portabebés. Estos son más ligeros, aunque están peor acolchados. Incluso en días de mucho calor, una mochila portabebés delgada proporciona una buena ventilación y aumenta así la comodidad de bebé y portador.

Por otra parte, las mochilas portabebés hechas de materiales gruesos y resistentes, o los modelos que integran una estructura fija, proporcionan una gran seguridad, estabilidad y acolchado, pero también generan un peso adicional.

La mayoría de fabricantes suele optar por material de algodón o una mezcla de algodón y poliéster. El algodón es especialmente agradable al contacto con la piel y protege contra las rozaduras, especialmente en la zona del asiento del niño. El poliéster robusto, por su parte, es transpirable y absorbe el sudor, lo cual es práctico cuando se usa el portabebés durante mucho tiempo. Especialmente los padres que llevan a su bebé de compras o de paseo deben asegurarse de que la mochila portabebés se componga de poliéster al menos en un 50 %.


2. Seguridad y normativas

Las mochilas portabebés hacen la vida mucho más fácil: aunque el contacto físico es constante, dejan las manos libres para que puedas seguir con tus tareas. Pero para asegurarte de que todo va a funcionar correctamente, debes seguir algunas indicaciones:

¿Cuándo puedo comenzar a usar una mochila portabebés?

Los sistemas de portabebés son aptos para bebés y casi no se les puede poner ninguna pega. Los pequeños pueden ser transportados en una mochila desde su nacimiento siempre y cuando el diseño no esté indicado explícitamente para niños más mayores. Aunque no existan riesgos al usar una mochila portabebés, los bebés en los primeros meses de vida todavía requieren una protección especial para la columna vertebral y el cuello, dos zonas que son todavía vulnerables. En estos casos, hay que elegir un modelo con reposacabezas.

Además, las mochilas portabebés no solo proporcionan seguridad, sino que tienen también una serie de efectos psicológicos positivos, especialmente en los primeros meses de vida:

  • Una mochila portabebés aumenta el vínculo afectivo entre padre/madre e hijo.
  • Promueve el desarrollo emocional del pequeño.
  • Puede tener un efecto tranquilizante.

Para asegurar la utilidad a largo plazo, muchas mochilas están diseñadas para que el acolchado se pueda quitar a medida que envejece. De este modo, el espacio y el efecto de amortiguación se pueden ajustar a la altura y al peso del niño.

¿Hasta cuándo puedo llevar a mi hijo en un portabebés?

Esto depende sobre todo de su crecimiento. Si el bebé es más grande y pesa más, en algún momento el esfuerzo para llevarlo será muy alto y habrá que cambiar, por ejemplo, a una mochila de espalda o un carrito. Las mochilas portabebés están diseñadas generalmente para una edad máxima de 1 a 3 años; los niños mayores pesan demasiado y no puede garantizarse la seguridad en el portabebés.

Los pediatras recomiendan no usar los portabebés durante más de 2 o 3 horas seguidas, ya que los niños necesitan moverse para poder desarrollarse físicamente. En concreto, no se deben obstaculizar los primeros gateos o pasos solo porque sea más cómodo para todos tener al niño en el portabebés. A medida que el niño crece, habrá que adaptar el portabebés a sus necesidades o cambiarlo por uno con características correspondientes.

Antes de la compra: tenga en cuenta la normativa de seguridad en vigor

Al comprar una mochila portabebés, hay que dar prioridad a la ergonomía, comodidad y seguridad. Sobre todo, debe ser estable y mantener al niño en la posición anatómicamente correcta. La garantía de seguridad en las mochilas portabebés está certificada según la norma UNE-EN 13209.

Esta norma describe los requisitos de seguridad obligatorios, como la capacidad de carga y la ergonomía de las mochilas portabebés, y establece procedimientos de prueba obligatorios. Por lo tanto, todas las mochilas portabebés que tengan esta certificación ofrecen una protección en la que los padres pueden confiar.


3. Consejos para usar un portabebés

Es esencial que las mochilas portabebés respeten la fisiología del bebé para favorecer su crecimiento. Las articulaciones de la cadera y la columna vertebral solo pueden desarrollarse adecuadamente si se proporciona la postura correcta. A continuación te damos algunos consejos para que te asegures de que usas correctamente el portabebés:

¿Qué postura debe tener el niño en el portabebés?

Durante el embarazo, el bebé adopta una posición curvada dentro de la barriga de la mamá, la denominada posición en forma de C. Esta debe mantenerse durante los primeros meses de vida. Al estar tumbado, el bebé adopta esta posición por sí solo, incluso al auparle va a doblar las piernas automáticamente.

La denominada postura en cuclillas o de ranita (también llamada "posición en forma de M") es fundamental para el desarrollo físico y, por lo tanto, un requisito esencial de todas las mochilas portabebés. Por ello, es imprescindible asegurarse de que el niño esté en esta posición dentro de la mochila. Las mochilas de alta calidad ayudan al bebé a adoptar esta posición, la cual se puede reconocer por las siguientes cuatro características:

  • Piernas flexionadas (aproximadamente en un ángulo de 120°)
  • Extensión de las piernas (aproximadamente en un ángulo de 30-45°)
  • Articulación de la cadera orientada hacia delante
  • Rodillas a la altura del ombligo

Esta postura debe mantenerse especialmente durante los primeros 9 meses de vida del bebé, ya que sus músculos todavía son muy sensibles durante ese tiempo. De esta manera, la carga se distribuye de manera uniforme por las articulaciones y las caderas y el cartílago pueden desarrollarse correctamente. Además, la columna vertebral experimenta un desarrollo óptimo y pasa de la anterior forma de C a la forma de doble S típica de los adultos.

Esta evolución hacia la forma de S estirada se debe a los movimientos cada vez más independientes del niño al gatear y caminar. Por ello, no deben impedirse los intentos del bebé por dar los primeros pasos con un uso demasiado frecuente del portabebés.

¿Hacia dónde debe mirar el niño?

Es importante que el niño mire hacia la persona que lo lleva, que es para lo que se diseñan normalmente las mochilas portabebés. Esta es la posición natural e instintiva de llevar cogido a un bebé que además favorece el vínculo afectivo. De esta forma también se protege al niño de estímulos externos.

> Especialmente en los primeros meses de vida, es importante que el bebé mire hacia su mamá o papá, puesto que así puede percibir mejor su voz, su olor y su pulso. De esta manera, se favorece un estrecho vínculo afectivo entre progenitor e hijo, algo esencial para una buena relación entre ambos.


4. Diferencias entre mochila y fular portabebés

La cercanía a los padres da una sensación de protección al bebé que no se consigue cuando va en un carrito. Para ello, no solo existen mochilas, sino también los denominados fulares portabebés, que representan una alternativa especialmente práctica.

Ambas variantes permiten llevar al niño por delante y tener las manos libres en todo momento para poder realizar las tareas de la casa. Asimismo, en comparación con la mayoría de carritos, estos sistemas son mucho más prácticos en terrenos irregulares como en el campo, ya que el portador puede compensar fácilmente los movimientos bruscos.

Mientras que las diferencias entre portabebés y carritos son claras, la comparativa entre mochila y fular es algo más compleja y radica en los detalles:

Mochila portabebés

Fular portabebés

Adaptación Ajustable con correas en el hombro y la cadera, posibilidad de adaptación exacta al portador y al bebé Envoltura personalizada, sin estructura fija, requiere práctica
Colocación La posición en cuclillas se adopta automáticamente gracias a la forma prevista Primero se coloca al bebé en esta posición y después se enrolla el fular
Edad Apta para bebés prematuros y recién nacidos independientemente del modelo Apto para bebés prematuros y recién nacidos
Complejidad Fácil de poner y ajustar Se necesita práctica
Tamaño Sigue siendo voluminosa después de doblarla Menor tamaño al doblarlo
Comodidad Más comodidad con acolchado interno Sin acolchado
Durabilidad  Muy robusta, uso durante muchos años Depende del modelo, los materiales deben ser lo suficientemente gruesos

Las mochilas portabebés ofrecen una sujeción más estable del bebé y mayor comodidad al portador gracias al acolchado y a la correa para la cadera. Una de sus mayores ventajas es la facilidad para colocar al bebé, mientras que en los fulares hay que practicar para proporcionar una posición segura y ergonómicamente correcta.

Otra alternativa consiste en usar una mochila de espalda, que es todavía más cómoda en trayectos largos porque se lleva como una mochila normal a la espalda y es apta para llevar al niño incluso durante largas caminatas. La desventaja de este sistema es que no se puede ver al niño ni tener el contacto tan estrecho que permiten las mochilas portabebés que se llevan por delante del cuerpo.


5. Recomendaciones: ¿qué debo tener en cuenta antes de comprar una mochila portabebés?

Existe una amplia variedad de modelos de mochilas portabebés. Los diferentes materiales, acolchados y accesorios hacen que cada mochila portabebés sea única, pero algunas características deben estar presentes sí o sí en todas ellas:

  • La certificación de una normativa de seguridad
    Una certificación según la norma UNE-EN 13209 asegura que las mochilas portabebés sean lo último en lo que respecta a seguridad. Los modelos con esta certificación aseguran, por tanto, que proporcionan una protección completamente suficiente.
  • Postura en el portabebés
    Debe ser posible una postura ergonómica beneficiosa para la espalda, que se consigue gracias a un bastidor estable, por ejemplo. La zona para sentarse en el portabebés debe extenderse hasta la parte de atrás de las rodillas del niño.
  • El acolchado protege al bebé y su progenitor
    La zona para sentarse en la mochila portabebés debe ser agradable al contacto y los laterales deben tener un acolchado suficiente. También son recomendables las correas acolchadas, ya que así se distribuye mejor el apriete y es más cómodo llevar al bebé.
  • Debe haber un reposacabezas, especialmente para los recién nacidos
    Como la cabeza, el cuello y la columna vertebral todavía no están muy desarrollados en los primeros meses de vida del bebé, es imprescindible que las mochilas portabebés para niños muy pequeños integren un reposacabezas.
  • Favorecer la postura correcta en el asiento
    La postura en cuclillas debe mantenerse por lo menos durante los primeros 9 meses de vida para promover el correcto desarrollo de las articulaciones y la columna vertebral. Las mochilas portabebés de alta calidad favorecen esta postura gracias a su diseño.
  • Las correas para la cadera pueden ser útiles para el progenitor
    Son ideales para largos trayectos con el portabebés, ya que alivian la espalda y los hombros de quien lo lleva. Una correa para la cadera transfiere parte del peso a la cadera, de modo que la carga de las mochilas portabebés se reduce y se distribuye entre más músculos.
  • El material correcto
    El tejido debe ser sólido y lo suficientemente resistente como para sostener la espalda del bebé. También debe apoyarse correctamente sobre la piel, pero al mismo tiempo no absorber el sudor. La mezcla de algodón y poliéster es una buena opción.
  • Eje en medio del cuerpo
    Para disminuir el esfuerzo de sujeción, el eje de la mochila debe estar lo más cerca posible del cuerpo del portador. Es decir, los sistemas que sobresalen tienden a tener el eje más adelante del portador.