El primer mes del bebé
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Revisado por comadronas

El primer mes del bebé

La aventura de vivir fuera del vientre de mamá ha empezado. Con el nacimiento, cada bebé emprende su propio camino. El primer mes depara ya muchos avances, que cada neonato descubre a su manera.

Redacción Bebitus
de Redacción Bebitus
Vie, 17/08/2018 - 14:57 Wed, 05/29/2019 - 16:49

Bienvenido al mundo: el primer mes de tu bebé

Acompáñalo en su viaje de descubrimiento y aprende más cosas sobre el desarrollo en las primeras cuatro semanas de vida: sentidos, comunicación, movimiento, necesidades de aprendizaje y juego, citas con el médico, avances de crecimiento, hábitos de sueño, alimentación y cuidado.

El mundo de los sentidos en el primer mes de vida

Frío, luminoso y totalmente diferente: después del nacimiento, el pequeño mundo del neonato ha cambiado por completo. Por muy indefenso que pueda parecer tu bebé las primeras horas, días y semanas, todos sus sentidos están listos para recibir y aprender. Los bebés reciben la mayoría de estímulos a través del sentido del tacto durante el primer mes.

Por eso, las caricias y la cercanía son muy importantes. Le ofrecen protección y seguridad, requisitos esenciales para desarrollar lo que se conoce como confianza básica.

La confianza básica de una persona sienta las bases para:

  • La autoestima posterior
  • La capacidad de amar
  • La confianza en los demás y en uno mismo
  • La confianza en la vida y en el mundo

Una atención fiable, cuidadosa y cariñosa de las personas más íntimas del entorno refuerza la confianza básica del bebé. Un bebé ya nota claramente el tipo de cariño los primeros días después de nacer a través de sus propios sentidos. Los padres no tienen por qué tener miedo de estarlo mimando excesivamente. El amor y la cercanía humanos nunca pueden significar que lo estéis consintiendo, ni siquiera llevándolo todo el día en el portabebés: esto es totalmente correcto.

Los bebés reaccionan con hipersensibilidad a los cambios de temperatura de más de cinco grados Celsius. El dolor, por ejemplo, por un agua demasiado caliente en la bañera, lo perciben con algo de retraso, ya que las vías nerviosas aún no están tan desarrolladas. Por eso es muy importante controlar estrictamente la temperatura del agua de la bañera, por ejemplo.

Los sentidos del gusto y el olfato también están muy marcados ya en los neonatos. Al beber el líquido amniótico, el bebé ya ha entrenado el sentido del gusto. Durante la segunda semana de vida, aprende a reconocer el olor de mamá, papá y sus hermanos. Por eso, al principio deberíais evitar los geles de ducha, cremas o perfumes excesivamente fuertes, ya que podrían confundirlo.

Los bebés también han practicado el oído en el seno materno, por lo que reconocen las voces de personas cercanas u obras musicales que hayan oído a menudo durante el embarazo. Aprovecha estas primeras experiencias auditivas para tranquilizar a tu bebé. Contrariamente a las creencias médicas del siglo pasado, los bebés ya ven al nacer.

Si bien es cierto que el desarrollo de los ojos no está totalmente finalizado, los bebés pueden mirar fijamente muy bien objetos y caras situados a una distancia de unos 20 cm durante un breve espacio de tiempo. No obstante, mirar durante más rato les resulta tan agotador que empiezan a bizquear. Pero no tengas miedo, esto suele desaparecer en pocas semanas, en cuanto el bebé ha entrenado lo suficiente la musculatura de los ojos.

Entender al bebé: la comunicación en las primeras semanas

Especialmente los padres que esperan a su primer hijo se preguntan cómo pueden aprender a entender a su bebé. Esta es una pregunta que se responde los primeros días después del nacimiento. A través de una convivencia intensiva, los papás y mamás aprenden a entender las expresiones faciales, los movimientos y el llanto de su bebé, y a reaccionar rápidamente en consecuencia. Confiad en vuestros instintos. Pensad que los bebés también pueden aburrirse y que esto puede ser el motivo de un llanto triste y quejumbroso.

Si no estáis seguros de lo que le pasa, a menudo ayuda el método de la exclusión. ¿Tiene hambre o el pañal sucio? ¿Quiere abrazos, dormir, consuelo o actividad? Al igual que los adultos, los bebés también tienen momentos de frustración en los que tienen que llorar para quitarse la pena del alma. En estos momentos, al bebé lo suele ayudar que su madre esté ahí y que soporte la situación. Muchas mujeres agradecen la ayuda de la comadrona.

De los reflejos al movimiento deliberado

Agarrar algo conscientemente o girar la cabeza o el cuerpo en una dirección determinada: antes de que el bebé pueda hacer todo esto, los movimientos están controlados primero por reflejos. Estos sirven para garantizar la supervivencia y entrenar los músculos y, tras pocas semanas, pierden importancia e intensidad. Los reflejos innatos más importantes del primer mes de vida son:

  • El reflejo de succión, en cuanto algo le roza los labios. Este sirve para garantizar la ingesta de alimentos.
  • El reflejo de búsqueda. Con solo tocar la mejilla de un bebé, este gira la cabeza automáticamente en dirección a la posible fuente de alimentos.
  • El reflejo de agarre en manos y pies, que lo ayuda a agarrarse a la madre y a otras personas de referencia.

Solo muéstrale tu cara: aprender y jugar en las primeras semanas

Las primeras cuatro semanas podéis dejar en el armario los juguetes que con tanto cariño habéis recopilado y comprado. Las palabras cariñosas, las caricias y las charlas con el bebé son más que suficientes para que, poco a poco, pueda procesar las infinitas sensaciones del nuevo mundo. El bebé no quiere otra cosa que estar contigo.

Además, para los padres, dominar el día a día con un bebé también es una situación de aprendizaje completamente nueva. Especialmente el primer hijo os pondrá una y otra vez ante obligaciones y preguntas en las que probablemente nunca habíais pensado. Con los hermanos, la experiencia con el primero suele servir de ayuda a los padres en la mayoría de situaciones.

Las primeras visitas con el médico

Las revisiones tan frecuentes de las últimas semanas y días del embarazo continúan también durante la primera etapa después del parto. Empiezan en los primeros minutos con el test de Apgar, con el que se examina el estado de salud del bebé poco después de nacer. Este test forma parte de la primera revisión. Después se realiza otra revisión al mes.

Si os sentís inseguros respecto a algo, no dudéis en ir al pediatra entre las revisiones. Pedid consejo al médico si se presenta alguna de estas situaciones:

  • El bebé parece muy soñoliento, débil y aturdido.
  • Tiene los ojos muy pegados.
  • Tiene más de 38 grados de fiebre.
  • Tiene su primer catarro.
  • Los excrementos son muy líquidos.

Básicamente, es mejor que vayas un par de veces de más al médico cuando algo te preocupe. Al principio es más práctico que le preguntes a la comadrona, ya que ella es la primera persona de contacto y te derivará al médico si es necesario.

Crecer, crecer y crecer: la tarea principal en las primeras semanas

Las primeras semanas y meses, la relación entre altura y peso es un indicio importante sobre lo bien que se está desarrollando el bebé. Por eso, los médicos y comadronas comprueban y registran el desarrollo del peso en los primeros días y semanas de forma muy precisa. No obstante, para determinar si el bebé está creciendo bien, no lo compares con otros. Las diferencias de peso varían mucho de bebé a bebé. Es mejor que te orientes por los «valores normales» estadísticos.

La altura de cada bebé depende de muchos factores. Algunos son, por ejemplo:

  • El sexo (las niñas suelen ser más pequeñas)
  • El orden de hermanos (el primer hijo suele ser más pequeño)
  • El momento del nacimiento (los nacimientos antes de la fecha prevista suelen ser más ligeros que los posteriores)
  • El progreso del embarazo y la alimentación
  • El consumo de alcohol y cigarrillos durante el embarazo
  • El número de bebés en el seno materno
  • El factor hereditario de los padres

Los primeros seis meses, la mayoría de bebés doblan su peso, mientras que los primeros días después de nacer, es probable que pierdan algunos gramos. Esto no es motivo de alarma, ya que una pérdida de peso a corto plazo de hasta el diez por ciento es normal. Después, el primer mes debería subir unos 150 gramos por semana. Cuando controles el crecimiento de tu hijo, no te fijes solo en si crece. También es importante que los estirones sean lo más equilibrados posible. Pésalo cada día solo si lo indica el médico. Si el niño moja el pañal entre seis y ocho veces al día, parece equilibrado y satisfecho y adquiere un aspecto rosado y pleno, todo indica que su crecimiento marcha bien.

La todopoderosa leche: la alimentación en el primer mes de vida

Darle el pecho o el biberón es decisión tuya, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia durante al menos los primeros seis meses y, después, hasta el segundo año como complemento a la comida. La ventaja de la lactancia es la composición perfecta de la leche materna que, adaptada extraordinariamente a las necesidades del bebé, contiene los anticuerpos de la madre, que lo protegen de enfermedades y resfriados o hacen que estos sean menos intensos.

No obstante, para muchas madres la lactancia es difícil al principio. Por ejemplo, los primeros días y semanas pueden aparecer heridas en los pezones u obstrucciones mamarias. Por lo tanto, a las madres que quieran seguir dándole el pecho no les queda otra que aguantar. Con ayuda de la comadrona se pueden superar casi todos los problemas de lactancia, aunque al principio parezca imposible.

Respecto a la alimentación del bebé, también es importante que lo ayudes a eructar. Cuando bebe, además de la leche traga también aire, que, si llega al estómago, puede crear burbujas que dan dolor de barriga. Si levantas al bebé después de alimentarlo, el aire suele salir más rápido y el bebé se queda más tranquilo.

Consejos para tener noches tranquilas el primer mes

¿Falta de sueño y fatiga? Las primeras semanas después del parto, las sensaciones asociadas a ello determinan el día a día de los jóvenes padres. Por regla general, los bebés necesitan su toma de leche cada entre dos y cuatro horas, ya que su estómago aún es demasiado pequeño para soportar pausas más largas. Aún tienen que aprender la diferencia entre día y noche fuera del seno materno. Puedes favorecer el sueño nocturno del bebé durante el primer mes de vida de la forma siguiente:

  • Dale el pecho/biberón y cámbiale el pañal por la noche en silencio y con una luz tenue. Así, el bebé aprenderá que por la noche no se juega.
  • Rituales para ir a la cama
  • Dale al bebé cariño, atención y consuelo cuando los necesite. Los estudios afirman que los bebés satisfechos y equilibrados duermen mejor por la noche. ¡Dejarlo llorar nunca debería ser una opción!

Si el bebé duerme o no en la cama de los padres es una de las decisiones personales, si bien es cierto que facilita muchas cosas y que el bebé espera desde el principio poder estar junto a su madre también por la noche. Independientemente de la manera de dormir que elijáis, tened en cuenta la seguridad. Retirad del entorno donde duerma el bebé todo lo que pueda bloquear las vías respiratorias, como peluches, cojines y mantas, ya que estos elementos aumentan el peligro de muerte súbita, según algunos estudios.

En cuanto a la posición para dormir, muchos pediatras recomiendan la postura de espaldas o de lado, ya que durmiendo boca abajo se podrían bloquear las vías respiratorias. Pero estas posiciones también generan controversia entre los médicos, ya que, si el bebé está de lado, puede ponerse fácilmente boca abajo.

Cuidados suaves las primeras semanas

En los próximos meses bañar al bebé, cambiarle los pañales y cortarle las uñas serán los cuidados principales de tu hijo, pero el primer mes también hay que cuidarle el ombligo. Dado que los restos del cordón umbilical tardan algunos días en desprenderse y son un foco de infecciones, hay que cuidarlo con esmero. La comadrona y los enfermeros del hospital os pueden dar consejos y ayuda al respecto. Lo más importante para curar el ombligo es que siempre esté limpio y seco.

Los pañales del neonato pueden ser de tela o desechables. Tendréis que cambiarle el pañal al menos seis veces al día durante las primeras semanas. El pañal está bien colocado si cabe un dedo entre la barriguita y el pañal. Para lavar al bebé a diario puedes usar una esponja o una manopla suaves.

El cabello se puede lavar con agua durante el baño semanal. Para evitar infecciones en las uñas, muchos pediatras recomiendan limar suavemente las uñas de los pies y de las manos, que aún están blanditas, en lugar de cortarlas.

Tu bebé también puede crecer sin pañales, como lo hace el 80 % de los bebés del mundo. Informaos al respecto.

El primer mes de los prematuros

Si el bebé nació mucho antes de la fecha prevista, las fases de desarrollo durante las primeras semanas y meses serán muy diferentes. Las fases de desarrollo que un bebé prematuro aún habría vivido en el vientre de la madre se llevan a cabo fuera del seno materno con ayuda médica. Dado que la respiración y la regulación de la temperatura aún no están del todo desarrolladas en los prematuros, se les debe suministrar oxígeno, por lo que muchas veces tienen que pasar sus primeros días de vida en la incubadora.

A menudo es necesario que se quede en el hospital durante más tiempo. A partir de un peso de 2500 gramos y, como muy pronto, a partir de la que correspondería a la semana 38 de embarazo, la mayoría de padres pueden llevarse a su bebé a casa.

Las fases de desarrollo de un bebé nacido en la fecha prevista tienen lugar un poco más tarde en muchos bebés prematuros. Algunos desarrollan sus habilidades mentales y motoras tras las primeras semanas tan rápido como los demás y solo se diferencian en que son más pequeños.

Información práctica sobre el primer mes del bebé

Pañales

Para mantener la piel del bebé bien seca desde el parto, los pañales son la mejor opción. Estos deben estar bien colocados y ofrecer espacio en la zona de las piernas para que el bebé se pueda mover sin problemas. Al comprarlos, procura que el material sea suave y transpirable para que proteja la sensible piel del bebé.

Biberón

La leche materna es la mejor alimentación para los neonatos. No obstante, si la madre quiere descansar durante un tiempo, puede sacarse leche con un sacaleches y guardarla en la nevera o en el congelador. Así, cuando el pequeño tenga hambre y la madre no esté, se puede calentar la leche y dársela con un biberón.

Pelele

Desde el nacimiento, el bebé estará muy cómodo con un suave y caliente pelele. Con él podrá patalear, arrastrarse y gatear tanto como quiera sin que se le mueva. El pelele protege muy bien los riñones y los piececitos contra el frío. Al comprarlo, procurad elegir materiales transpirables, como el algodón, el tejido de rizo o la tela de niqui.

Consejo de la comadrona Christina Altmann
  • Quítate el miedo a consentir al bebé de la cabeza. No se puede consentir a un bebé.
  • Intenta entrenar tu instinto materno, ¡es el mejor consejero!
  • Los fulares portabebés son el mejor lugar para el bebé, ¡infórmate!
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Este artículo ha sido revisado por nuestro equipo de expertos.