Alimentación durante la lactancia
Alimentación durante la lactancia
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Revisado por comadronas

Alimentación durante la lactancia

Con la alimentación durante la lactancia, la naturaleza te lo pone muy fácil. Para enriquecer la leche materna siempre con la cantidad óptima de nutrientes, el cuerpo se sirve de las propias reservas. Hay estudios científicos actuales que demuestran que las madres que dan el pecho no tienen por qué renunciar a nada, aunque sí deben tener cuidado con los productos estimulantes, como el café, el té y, naturalmente, el alcohol.

Redacción Bebitus
de Redacción Bebitus
Vie, 17/08/2018 - 11:03 Fri, 12/14/2018 - 11:19

Alimentación durante la lactancia: las calorías adicionales son importantes

Tu cuerpo ya ha tomado precauciones durante el embarazo para la lactancia y ha creado reservas de energía adicionales. No obstante, ahora necesitarás calorías adicionales, incluso más que durante el embarazo. La cantidad exacta depende de las necesidades del bebé y, después, de si solo le das el pecho o si ya has empezado a darle alimentos sólidos.

Durante los primeros cuatro a seis meses, necesitarás 500 calorías adicionales al día si solo le das el pecho. Si ya le estás dando papillas y, además, sigues dándole el pecho, necesitarás menos calorías extra a partir del sexto mes.

Está totalmente prohibido ayunar o reducir la ingesta de alimentos drásticamente. Con una pérdida de peso repentina se liberan sustancias tóxicas de la grasa corporal, que llegan a la circulación sanguínea y, con ello, también a la leche materna, lo que puede resultar peligroso para el bebé. En caso de que quieras ir reduciendo el aporte calórico poco a poco, empieza como muy pronto seis semanas después del parto, ya que, si lo haces antes, dificultarás la producción de leche.

Es importante llevar una dieta equilibrada y beber mucho líquido

Come mucha fruta y verdura frescas, productos a base de cereales, patatas, productos lácteos y, de vez en cuando, carne magra. Con una dieta equilibrada y variada irás sobre seguro.

Es especialmente importante que tu alimentación cuente con hierro, yodo, ácido fólico, calcio, vitamina D y ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (PCL).

Durante la lactancia es muy importante beber mucho líquido. El cuerpo requiere entre dos y tres litros al día, una necesidad que puedes satisfacer de forma óptima con agua mineral, zumos de frutas diluidos en agua e infusiones de frutas y hierbas sin endulzar.

Desde el punto de vista médico, la alimentación vegetariana durante la lactancia no tiene efectos negativos. Mientras comas suficientes huevos, leche y, a ser posible, pescado, tú y tu bebé obtendréis todo lo que necesitáis. Es muy importante que tomes un aporte de hierro suficiente, ya que el embarazo ya utilizó gran parte de tus reservas.

Esto es algo que deberías hablar con tu médico en caso necesario. Por el contrario, no se recomienda llevar una dieta vegana durante la lactancia. Al renunciar completamente a los productos de origen animal, existe el riesgo de sufrir un déficit de ácidos grasos omega de cadena larga, proteínas, calcio, hierro, cinc, vitamina B2, vitamina B12 y vitamina D, lo que puede entrañar peligros para la salud de la madre y del bebé.

El hecho de que durante la lactancia se necesitan alimentos y bebidas que fomenten la producción de leche es un mito que no se ha demostrado científicamente. En todo caso, no debes tomar cerveza a causa de su contenido de alcohol. Según los expertos, las infusiones que ayudan a producir leche materna (por ejemplo, de anís, hinojo, melisa y comino) sobre todo hacen efecto en el espíritu, ya que ayudan a concentrarse mejor en la lactancia, relajan y fomentan el flujo de leche.

Profutura mama de Milupa: un mejor aporte de nutrientes para mamás lactantes

Mientras le das el pecho, le estás dando a tu bebé todo lo que necesita. Por eso, tu necesidad de ciertos nutrientes aumenta hasta el 60 %. Con base en nuestra investigación de ENP* sobre alimentación en la primera infancia, Milupa ha desarrollado tres productos Profutura mama para la lactancia.

Con una sola ración al día y totalmente a tu gusto, cada producto Profutura mama te aporta valiosos nutrientes que necesitas más urgentemente durante la lactancia y cuya ingesta no siempre es fácil de conseguir en la cantidad necesaria.

Notas importantes: No tomes más de una ración diaria de cualquiera de los productos de nuestra gama Profutura mama. No consumas estos productos en combinación con suplementos alimenticios sin consultarlo a tu médico. Estos productos no reemplazan una dieta equilibrada y variada ni un estilo de vida saludable.

Desafíos de la lactancia

Una lactancia lo más larga posible ofrece al bebé las mejores condiciones para el inicio de su vida, pero muchas madres destetan a sus hijos antes de lo planeado. Un motivo frecuente de ello es la obstrucción mamaria. En lugar de dejar de darle el pecho, intenta estimular el flujo de leche amamantando a tu bebé con mucha calma y paciencia.

Si, a pesar de todo el esfuerzo, no lo consigues o no sale suficiente leche materna, habla con la comadrona o con el pediatra.

Flatulencias y alergias: ¿pueden algunos alimentos ser perjudiciales para mi bebé?

Muchas madres creen que tienen que renunciar a algunos alimentos desde el principio de la lactancia porque podrían sentarle mal a su bebé. A menudo se desaconseja ingerir legumbres, col y cebolla, ya que producen gases. Algunos tipos de fruta, especialmente los cítricos, tienen fama de provocar reacciones alérgicas o irritaciones en el culito del bebé debido a su alto contenido en ácidos.

Nada de esto está demostrado científicamente. Si tú misma tienes alergias, deberías pedir consejo a un alergólogo sobre tu alimentación durante la lactancia. En caso contrario, puedes comer todo lo que te apetezca.

Normalmente, el bebé reacciona con malestar o flatulencias a los alimentos que a ti misma te sientan mal, por lo que deberías tacharlos de la lista de la compra automáticamente. Los platos a los que el bebé no está acostumbrado o que son muy aromáticos, como los que contienen mucho ajo, pueden producir irritaciones:

Es posible que, al darle el pecho la próxima vez, el bebé aparte la cabecita. Es casi imposible evitar los posibles alérgenos al cien por cien en la alimentación, y tampoco es recomendable hacerlo. Al entrar en contacto con estas sustancias a través de la leche materna, el bebé entrena su sistema inmunológico, que lo protege así hasta cierto punto de alergias posteriores.

Estimulantes: no te excedas

Ten cuidado con los productos estimulantes durante la lactancia y no te excedas en su consumo. La cafeína y la teína van directamente a la leche materna y, en comparación con los adultos, se descomponen más lentamente en el cuerpo del bebé. Debido a un estancamiento de cafeína, el bebé puede ponerse nervioso e intranquilo y tener problemas para dormir. No obstante, dos o tres tazas de café o té negro al día suelen ser inofensivas.

No tomes nada de alcohol, ya que el hígado del bebé no puede eliminarlo. De media hora a una hora después de la ingesta, la concentración de alcohol en la leche materna alcanza su nivel máximo. Si un día te quieres tomar una copa de vino, cava o cerveza, tómate solo una y hazlo por la noche, después de darle el pecho al bebé por última vez.

El tabaco perjudica tanto la producción como la calidad de la leche materna y está prohibido hasta el destete. Si necesitas tomar medicamentos durante la lactancia, habla con el médico antes de tomarlos.

Respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la lactancia

Hemos recopilado las preguntas más frecuentes.

¿Puedo dar el pecho si tengo los senos pequeños?

Claro, con los pechos pequeños se puede amamantar igual que con los grandes. Los senos pequeños simplemente tienen menos tejido adiposo, pero las responsables de la lactancia son las glándulas mamarias. Estas aumentan de tamaño ya durante el embarazo para prepararse para la lactancia y después vuelven a reducirse.

¿Puedo volver a quedarme embarazada durante la lactancia?

La lactancia es anticonceptiva hasta cierto punto, ya que una parte de las mujeres no ovulan mientras están dando el pecho. No obstante, esto no es seguro al cien por cien. Lo mejor es que hables con la comadrona o con el médico sobre un método anticonceptivo compatible con la lactancia.

¿Dar el pecho durante mucho tiempo hace que se caigan los senos?

No, es mucho más importante lo que pasa durante el embarazo, ya que el mayor estiramiento de los pechos tiene lugar durante el embarazo, no la lactancia. Hoy en día se sabe que los factores que influyen en si disminuye la elasticidad del tejido son sobre todo el número de embarazos, la edad de la mujer y el índice de masa corporal. No obstante, es recomendable llevar un sujetador para lactancia firme para sostener bien los pechos durante esta fase.

¿Es verdad que la lactancia te vuelve despistada?

Sí, y seguramente la culpa la tiene la hormona de la lactancia prolactina, que estimula la secreción de la leche y que, junto con la oxitocina, hace que la madre sienta la necesidad de concentrarse sobre todo en su bebé. Además, la prolactina fomenta el olvido. Pero no te preocupes, después de la lactancia recuperarás tu memoria habitual.

¿Puedo hacer deporte durante la lactancia?

Si ya lo has hecho antes del embarazo, no hay ningún problema. Es recomendable empezar con gimnasia para la involución uterina. Para proteger el suelo pélvico, no empieces a hacer deportes que impliquen sacudidas hasta medio año después, como correr, saltar a la comba o deportes de pelota. Después de una cesárea, este periodo suele ser más largo. De esta manera, el cuerpo tiene tiempo para tensar tranquilamente los músculos dilatados y el tejido del vientre y de la región pélvica. De todas formas, es mejor que el deporte que practiques ahora no sea muy intenso, ya que el deporte de competición hace que se forme más ácido láctico, que cambia el sabor de la leche materna, haciendo que algunos bebés la rechacen. Por eso, es mejor que esperes hasta después de destetarlo.

¿Puedo ir a la sauna o a la piscina durante la lactancia?

Por motivos de higiene, deberías evitar ir a la sauna y a la piscina durante un tiempo después del parto. Cuando te bañes en casa, procura que los senos y, sobre todo, los pezones queden fuera del agua de la bañera para que no entren en contacto con los loquios. Después podrás meterte entera en la bañera sin problemas. Cuando haya terminado el puerperio, también podrás ir a la piscina; incluso podrías hacer un curso de natación para bebés con tu hijo. Después del baño, dúchate con un jabón suave y elimina el agua clórica y los restos de jabón aclarándote con abundante agua. En cuanto a la sauna, es mejor que no vayas durante toda la lactancia, ya que las temperaturas elevadas y la sudoración intensa pueden alterar el delicado sistema de la formación de la leche e influir negativamente en la cantidad de leche.

¿Es sensato perder peso activamente durante la lactancia?

No, durante la lactancia no hagas ninguna dieta para adelgazar. No ingerir suficiente energía durante mucho tiempo y perder demasiado peso puede tener consecuencias negativas en la formación de leche. Además, con una dieta limitada corres el riesgo de no absorber suficientes nutrientes importantes que necesitas en mayor dosis durante la lactancia que de costumbre. Para estar fuerte para tu bebé, tus depósitos de nutrientes deben estar bien llenos. De todos modos, las madres lactantes suelen adelgazar lentamente de forma natural porque, para producir leche, necesitas unas 500 o 600 calorías más al día. Lo importante es que comas cuando tengas hambre y que te alimentes de forma saludable. Y permítete el lujo de disfrutar.

¿Puedo dar el pecho si he perdido mucha sangre durante el parto?

Sí, ya que la pérdida de hierro durante la lactancia es más baja que durante una sola menstruación. No obstante, ten en cuenta que a las mujeres con grandes pérdidas de sangre suele subirles la leche más tarde. Si sospechas que puedes tener anemia, acude al médico. Puedes añadir hierro a tu dieta fácilmente con suplementos adecuados. La necesidad de hierro adicional del bebé no surge hasta el cuarto o el sexto mes, es decir, cuando empieza la alimentación complementaria.

¿Puedo darle el pecho a mi bebé cuando está enfermo?

Precisamente entonces es cuando debes seguir dándole el pecho, ya que es cuando el bebé necesita más que nunca las sustancias protectoras de la leche materna. Sin embargo, es posible que tenga menos hambre cuando está enfermo. Cuando el bebé vomita o tiene diarrea, lo que sucede muy raras veces en los lactantes, la leche materna le proporciona el líquido que tanto necesita. No obstante, es mejor que pidas cita con el pediatra lo antes posible para informarlo de ello.

¿Puedo dar el pecho si estoy enferma?

Por regla general, sí, ya que la leche materna contiene sustancias que protegen de la enfermedad y que evitan que el bebé se contagie. No obstante, si tienes que tomar medicamentos es necesario que pidas consejo al médico. En principio, las madres lactantes no deberían tomar medicamentos durante la lactancia, pero existen muchos medicamentos adecuados que permiten seguir dando el pecho en casos en los que es indispensable tomarlos. Si no es el caso, puedes sacarte leche antes de empezar el tratamiento y congelarla.

¿Los bebés lactantes sanos necesitan líquido adicional?

No. Incluso con climas calurosos, la lactancia frecuente cubre todas las necesidades de líquido del bebé. Si el bebé está enfermo, puedes hablar con el pediatra para determinar si es sensato añadir agua o infusiones a la dieta.

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Este artículo ha sido revisado por nuestro equipo de expertos.

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