¿Cómo cambian los niños la relación de pareja?
Wie verändern Kinder die Beziehung?
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¿Cómo cambian los niños la relación de pareja?

Los hijos: un reto para la relación sentimental. El sueño de muchas parejas es formar su propia familia con uno, dos o más hijos. Los estudios muestran, sin embargo, que uno de cada cinco matrimonios está a punto de fracasar después del nacimiento de un hijo.

Redacción Bebitus
de Redacción Bebitus
Mar, 21/08/2018 - 13:42 Wed, 12/12/2018 - 17:23

¿A qué se debe y qué papel desempeña el crecimiento familiar?

Un estudio a largo plazo, realizado por un instituto independiente, con más de 170 parejas muestra que la relación cambia después del nacimiento de un hijo. Si a favor de la relación de pareja o no depende, según los especialistas, de la naturaleza y calidad de la relación.

El nacimiento es un punto de inflexión

Incluso el embarazo requiere que algunas parejas cambien sus hábitos de vida. Este cambio se intensifica después del parto. Los padres primerizos lo aceptan sin problemas durante los primeros meses del bebé. Las noches cortas y el cambio en la rutina diaria no suponen ningún problema para la mayoría de los padres. Según el estudio realizado, lo que influye negativamente en la relación es el reparto de funciones y tareas.

Según las encuestas, alrededor del 80 por ciento de las mujeres y los hombres trabajan antes del nacimiento y han tenido una vida bastante equiparada con respecto a los ingresos familiares y el reparto de las tareas. Para muchas parejas esto cambia radicalmente con el nacimiento del primer hijo.

Muchas madres se quedan en casa de uno a tres años dedicándose exclusivamente a las tareas domésticas y la crianza del niño. Si tienen más niños en poco tiempo, se prolonga esta pausa laboral de la madre. Esto no solo afecta a la carrera profesional de la mujer, sino también a la relación.

Mamá como responsables de todas las cuestiones familiares

Si la mujer se ocupa principalmente de lavar la ropa, planchar y cuidar a los niños en su día a día, mientras que el hombre trabaja más de 40 horas a la semana, surgen situaciones de pareja que en principio no eran habituales. Especialmente las mujeres que trabajaban antes del embarazo no siempre se sienten cómodas en el papel de ama de casa y echan de menos el reconocimiento social y profesional. Por otro lado, desean ser las mejores madres y parejas.

Este sentimiento puede provocar conflictos internos, que se intensifican aún más con la repartición tradicional de las tareas. De este modo, las tareas domésticas y el cuidado del niño suelen recaer en las madres. Rara vez los padres asumen alguna tarea como:

  • ir al pediatra
  • la contratación de guarderías y similares o
  • la participación en reuniones de padres

En la mayoría de las mujeres, esto provoca una sensación de agobio e insatisfacción que a su vez afecta al estado de la pareja.

Esta situación no resulta exclusivamente de la situación familiar individual. A menudo, el marco político y económico de una familia desempeña un papel importante en el hecho de que las parejas vuelvan a los antiguos modelos de conducta y no satisfagan sus expectativas en la vida.

Demasiadas cosas de golpe

Según los psicólogos, el secreto de la felicidad de la pareja radica en que exista una comunicación equilibrada e interés por cuidar la pareja. Si este no es el caso, una relación puede llegar a desequilibrarse de cara a las numerosas tareas que una pareja tiene que desempeñar. Además del niño, las tareas domésticas y el trabajo, suelen existir temas como la construcción de una casa o el tener que cuidar también de los propios padres.

Los problemas de pareja afectan también a los más pequeños

Si el estrés de la madre y/o del padre llega a niveles intensos, esto afecta también a los más pequeños. Se puede detectar incluso en sus primeros meses de vida. Según un estudio psicológico familiar, existe una relación significativa entre la mala comunicación de los padres y el comportamiento del bebé.

Durante el estudio realizado, los bebés no tenían más de seis meses de edad, los que se percibían (tanto por los padres como por su entorno) como más desequilibrados y complicados eran los que vivían en un hogar en el que los padres estaban insatisfechos con su relación de pareja. Otros estudios confirman también estos resultados en niños de tres años.

En muchos casos, los niños son también un enriquecimiento para la pareja

Por supuesto que también hay situaciones problemáticas en las parejas estables y en las relaciones entre padres e hijos, pero se pueden solucionar simplemente dialogando o acordando objetivos comunes. Un poco de humor o el desarrollo de un talento organizativo también resultan esenciales para la vida en pareja.