Ordenar: un juego de niños
Ordenar: un juego de niños
https://www.bebitus.com/magazine/sites/default/files/artikel/big/2017-06/aufraeumen_kinderleicht_gemacht_artikel.jpg

Ordenar: un juego de niños

Motívalo y recompénsalo: para los niños, jugar es mucho más fácil que recoger los juguetes al acabar. Aunque no les apetezca, tienen que aprenderlo, y lo mejor es que lo hagan con los padres. Si se hace jugando, ordenar puede incluso ser divertido.

Redacción Bebitus
de Redacción Bebitus
Lun, 06/08/2018 - 16:14 Thu, 12/13/2018 - 18:16

La problemática de ordenar

Animales que corretean en el zoo por aquí, figuritas de Playmobil que trabajan en la obra por allá, torres de cubos apilables en todas las formas posibles, libros ilustrados al lado de la cama... y, en medio de todo, tu hijo atareado montando piezas de lego. La fantasía de los niños no tiene límites y, por eso, su habitación está llena de juguetes.

Le pides que recoja los juguetes antes de comer y lo que consigues es que se indigne: «Pero si los animales están comiendo en el zoo, los obreros tienen que acabar, la casa de Lego aún no está acabada y quiero mirar los libros ilustrados después». Quizá tu hijo sencillamente no tenga ganas de recoger todo el jaleo o pensar en ello lo agobia.

Ordenar es un proceso de aprendizaje

Los niños se guían por lo que hacen sus padres, por lo que tenéis que ser conscientes de este rol ejemplar. Por eso, es importante que ordenéis y que recojáis y guardéis los objetos que utilicéis después de usarlos. De esta manera, el niño se acostumbrará a cierto orden.

Dejad que haga cosas adecuadas para su edad, como clasificar la ropa para la lavadora, poner la mesa o tirar la basura al contenedor correcto. De esta manera, tomará parte en desarrollar su propio sentido del orden. Ahora te toca a ti ayudarlo con su habitación. Si ordenar forma parte de la rutina diaria, tu hijo aprenderá a aceptarlo como algo obvio.

Así es como puede funcionar

Puedes establecer la regla de que tu hijo pueda elegir con qué quiere jugar. Si cambia de opinión, antes deberá recoger el primer juguete. Esto no siempre funciona porque algunos niños rebosan de ideas y ya han cogido algo nuevo antes de que te des cuenta. Por eso, deberás avisarlo con antelación de que después tendrá que volver a recoger todo aquello con lo que juegue.

No interrumpas el juego de golpe. Unos minutos antes, avísalo de que aún tiene un poco de tiempo, pero dile que después tendrá que recoger. De esta manera, le das la oportunidad de acabar el juego: los animales del zoo pueden seguir comiendo y los obreros pueden acabar la jornada. Si ha construido una torre fantástica con cubos, podéis llegar a un acuerdo: puede quedar en pie una obra de arte, pero, para ello, el resto de juguetes se tienen que recoger.

Si el niño es pequeño, no lo dejes solo. Es mucho más fácil generar un caos que ordenarlo. Cuando haya interiorizado todo esto, cuando recoger se haya convertido en una rutina y el niño haya desarrollado un sentido propio del orden, entonces podrá recoger su habitación solo. Un niño de tres años aún se siente desbordado con estas cosas. No obstante, los niños de entre uno y tres años pueden colocar los cubos en la caja y poner los libros en la estantería siguiendo tus instrucciones.

Motívalo con juegos

Para que recoger no sea aburrido, hay varios juegos divertidos que pueden ayudar. Puedes organizar una competición: ¿puede tu hijo colocar los cubos en una caja más rápido que tú poner las figuras de Playmobil en la otra? Ordenar también puede ser muy fácil si pones música y cantáis los dos juntos.

Después os alegraréis de lo mucho que os habéis divertido y tú podrás elogiarlo. Así, estará orgulloso de que ya sabe ordenar muy bien y de que ya es mayor, y, quién sabe, quizá tenga ganas de volverlo a hacer.

La diversión y los elogios son en sí una recompensa y, en realidad, el niño no necesita más estímulos. Sin embargo, seguro que se alegra si le dices que después de recoger le leerás su cuento favorito o haréis algo divertido. De esta manera, lo motivas para la próxima vez que tenga que ordenar su habitación solo o lo recompensas cuando te sorprenda haciéndolo de forma voluntaria después de jugar. Básicamente, ordenar debería darse por sentado y no debería hacerlo solo porque luego recibirá una recompensa.

Orden

Es más fácil mantenerlo todo ordenado cuando todo tiene su sitio. Para cada tipo de juguete tiene que haber un contenedor o algún sitio en la habitación donde guardarlo cuando no se esté usando. Hay cajas ideales para niños, que pueden pintar para saber qué contienen o en las que pueden pegar adhesivos o fotos de catálogos. Los peluches pueden tener un lugar determinado en la habitación y los libros ilustrados, un estante propio.

Para introducir la rutina, podéis acordar un horario para ordenar. Por ejemplo, cada día antes de comer, antes de un programa de la tele o antes del cuento de buenas noches.

Todo tiene un límite

Cuando más juguetes haya, más rápido se genera el caos y más cuesta recogerlo todo. Y, lo que es más, demasiados juguetes pueden agobiar al niño y hacer que ya ni sepa con qué le apetece jugar. Por lo tanto, le resulta mucho más difícil concentrarse en una cosa, lo que no significa que los niños no deban dar rienda suelta a sus fantasías e ideas.

Es aconsejable hacer inventario de vez en cuando y tirar lo que ya no se use. Por supuesto, nunca el juguete favorito de tu hijo, pero si hay alguno con el que no juegue casi nunca, probablemente podrá prescindir de él. Si ha acumulado montones de figuritas, con unas cuantas menos bastará.

Deja que el niño también decida y evita que se frustre cuando, con los meses, descubra que, de repente, los legos que tenía sin abrir han desaparecido, ahora que no quería jugar con otra cosa. Además, si lo decidís juntos, el niño no lo verá como un castigo.

También podéis decidir juntos qué hacer con los juguetes que descartéis: a lo mejor se pueden guardar en una caja en el trastero, y así no desaparecen del todo, o se pueden llevar a un mercadillo. Allí los podréis vender y comprarle algo bonito al niño con los beneficios.

RESUMEN: ORDENAR PUEDE SER UN JUEGO DE NIÑOS:
Si dais ejemplo
Si lo integráis en el día a día
Si lo convertís en algo divertido
Si introducís un sistema adaptado a la edad del niño
Si ayudáis a los niños más pequeños
Si motiváis y elogiáis a vuestro hijo
Newsletter

Unsere Newsletter

Mehr Infos, passend zu Ihren Bedürfnissen!

  • Wertvolle Tipps zu Schwangerschaft und Kindesentwicklung
  • Spannende Angebote & Rabatte
  • 5 € windeln.de Gutschein

Jetzt anmelden